sábado, 15 de septiembre de 2012

Cap 3.


Me desperté bastante temprano en la mañana, por lo general siempre me levantaba mas o menos a esa hora, así que era simple costumbre, recordé inmediatamente que mi padre tenia una entrevista de trabajo y que mi madre y yo también debíamos asistir, me levante perezosamente y organice mi cama para dejarla tendida de una vez, además si mi padre la veía desorganizada, iba a arruinarme el día con un alegato de los peores, por que aunque fuera muy chévere, algo que le molestara era eso, que yo no organizara la cama, en mi pequeña habitación apenas había espacio para caminar, era una muy, pero muy pequeña habitación, allí solo estaba mi cama y un pequeño cajón con mi ropa, del cajón saque una muda de ropa decente, o por lo menos lo mas decente que tenia yo, con mi ropa en mano Salí de la habitación, en la cocina estaba mi madre preparando el desayuno, le di un beso en la mejilla a modo de saludo y camine al baño, me demore un buen rato en la ducha, en aquel pequeño pueblo “no tan pequeño después de todo”  hacia calor constantemente, por lo general la gente se bañaba unas tres veces al día para refrescarse “y es verdad te refrescabas un poco” pero hasta el agua era medio tibia, después de ducharme, me vestí y me organice casi por completo “me quedaron faltando los zapatos” y Salí del baño, mi padre al parecer se había acabado de levantar y estaba saludando a mi madre, yo camine hasta la pequeña sala y en cuanto mi padre me vio me saludo y entro en el baño.
Cuando estuvimos listos  salimos de casa y Después de un rato caminando llegamos a la gran casa, y si que era bastante grande, la mas grande que yo había visto. Era una casa de dos pisos, muy bien edificada y muy grande, debía de tener unas diez habitaciones solo arriba,  pasamos la reja y de inmediato dos chicos que estaban debajo de un árbol, se acercaron a nosotros y nos hicieron seguirlos al interior de la casa. Nos llevaron hacia el segundo piso, la última de las habitaciones de un largo pasillo, tocaron la puerta y en cuanto abrieron la puerta nos hicieron pasar, un señor no demasiado viejo se encontraba tras el escritorio, nos pidió que nos sentáramos y así lo hicimos.
-¿son ustedes la familia Gallego Torres?
Pregunto mientras buscaba un documento entre unas cuantas carpetas que se encontraban sobre el escritorio.
-si señor, somos nosotros.
Respondió mi padre educadamente.
-bien, soy Fred Castaño Blandón, el nuevo dueño de la hacienda.
Dijo el señor amablemente.
-mucho gusto en conocerlo, soy Antonio Gallego López, ella es mi esposa Liliana Torres Jaramillo y mi hija Roxana Gallego Torres.
Nos presento mi padre.
-bueno, pues yo quería que viniera toda la familia por que necesito una respuesta rápida y la decisión debe ser tomada por toda la familia.
Dijo el señor Fred y todos asentimos.
-bueno, tengo entendido que ha trabajado usted en construcciones. ¿Es eso cierto?
Le pregunto a mi padre.
-si  señor, así es.
Dijo mi padre y el señor Fred le explico de que trataba el trabajo, luego le cuestiono, sobre los trabajos que ha elaborado, su vivienda, situación económica y un trillón de cosas aburridas, también pregunto por mi edad, si yo estudiaba, si tenia hermanos, mi padre respondió cada una de sus preguntas y se mantuvo atento  a lo que decía el señor Fred, mientras que yo lo único que entendí, era que si aceptaba el trabajo tendría que venirse a vivir a esta casa.
Al terminar de hablar el señor Fred salió de la habitación para que pudiéramos hablar tranquilamente, sobre si aceptar o no la propuesta.
-es una gran oferta, deberíamos aceptarla.
Dijo mi madre mirando fijamente a mi padre.
-si, es una oferta única. Pero estoy un poco indeciso ¿tu que crees Roxi?
Dijo mi padre, dirigiéndose a mi, sabia que solo me lo preguntaba para que no me sintiera excluida, pero aun así le respondí con naturalidad.
-me parece que no estamos en posición para rechazar una oferta como esta.
Mi padre sonrió y giro su vista hacia mi madre.
-voy a aceptar.
Dijo y mi madre sonrió, en realidad yo no estaba tan feliz, vivir en una casa mega gigante, con personas que no conozco y tener que convivir mis dos meses de vacaciones con ellos, si, no era mi idea favorita, pero tampoco era antipática y en realidad necesitábamos un lugar donde quedarnos, ya que la renta se vencía y no teníamos dinero para pagarla, además el pago por este trabajo seria muy bueno, como ya lo había dicho, no estábamos en posición de rechazar una oferta como esta.
El señor Fred volvió a entrar un rato después y organizo unos papeles, hizo un contrato con mi papa y organizaron todo el cuento ese, cuando terminaron el señor Fred nos miro sonriente.
-listo, mi hijo los acompañara para que recojan su ropa y las pertenencias de las que hemos hablado, el resto lo recogerá un carro de mudanzas mañana para enviarlo a la fundación.
Dijo el señor Fred, si, además de que viviríamos en su casa, donarían prácticamente todas nuestras pertenencias a una fundación de caridad, solo conservaríamos nuestra ropa y nuestras posesiones mas preciadas, además nos mudaríamos ya mismo, ni siquiera esperarían hasta mañana, al parecer querían terminar con todo lo que fueran contratos, en menos de una semana. Me entere de que en la casa solo Vivian la familia del señor Fred y unos amigos y próximamente nosotros y que después de nosotros tal vez llegara otra familia, pero no era definitivo, ya que solo necesitaban a una persona que los informara de todo sobre la construcción de la escuela, para iniciar con la ayuda a una fundación de caridad. Después de todo también contrataron a mi mamá para que les ayudara con la limpieza de la casa y la cocina, aunque el señor Fred dijo que el tiempo solo le alcanzaría para una de las dos cosas.
Salimos de la oficina y bajamos al primer piso, allí se encontraban los mismos dos chicos con los que nos habíamos encontrado cuando llegamos. Se levantaron de inmediato en cuanto nos vieron y nos saludaron.
- gusto en conocerlos, Fernando Castaño Rico.
Se presento el chico educadamente mientras le extendía la mano a mi padre, pero por alguna extraña razón tuve que contener una risa cuando hablo.
-el gusto es nuestro, Antonio Gallego López.
Dijo mi papa estrechándole la mano, luego le extendió la mano a mi madre.
-Liliana Torres Jaramillo.
Dijo mi madre también estrechándole la mano igual que mi padre, entonces me extendió la mano a mi.
-Roxana Gallego Torres.
Dije repitiendo el gesto de mis padres, me soltó la mano y nos sonrió.
- Rebeca Gonzales Palmira, a sus servicios.
Dijo la chica amablemente y nos volvió a estrechar la mano al igual que lo había echo el chico.
-Bueno, pues bienvenidos a nuestra casa, será un gusto disfrutar de su compañía.
Dijo Fernando sonriente y esta vez no pude contenerme y empecé a reír, el señor Fred me miro extraño y mi padre me regaño con la mirada al igual que mi madre, pero yo no podía parar de reír, entonces Rebeca empezó a reír a carcajadas conmigo, Fernando sonrió y también empezó a reír. Rebeca me cogió de la mano y me halo hasta donde estaba ella con el chico, cuando pude parar de reír, mis padres tenían una cara de enojo y el señor Fred tenia una expresión bastante divertida, era como si estuviera tratando de no reírse.
-¿Qué era tan gracioso Roxana?
Dijo mi padre seriamente, lo mire sin saber que decir.
-mi hijo. Vaya no creí que fueras tan perceptiva. No mucha gente se da cuenta del gran chiste que es Fernando solo con oírlo hablar.
Dijo y me quede asombrada con lo que había escuchado salir de la boca el señor Fred, así que era normal que la gente empezara a reír con  el.
-gran trabajo  Roxana, yo haciendo todo lo posible para no reírme y tu llegas y arruinas mi concentración.
Dijo Rebeca mirándome fijamente.
-lo siento, no pude contenerme.
Dije algo avergonzada por lo sucedido.
-creo que seremos buenas amigas.
Dijo con una sonrisa que le devolví amistosamente. Mis padres al parecer ya no se encontraban enojados, así que nos despedimos del señor Fred y salimos de casa con Fernando y Rebeca que nos acompañarían por nuestras cosas.
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Volvi, si volvi yo, Seguro y le hice falta a mi unica seguidora AAAAAAa, felicitame por que volvi... Bueno solo estoy publicando por que Ya lo tengo escrito, termine de escribirlo, no me gusta dejar abandonados los blogs por que despues se quedan con la curiosidad y bueno POR QUE ME ENCANTA ESCRIBIR!!! ademas de que tengo que agradecerle a mi unica seguidora "TE AGRADESCO MUCHO MUCHOTE MATILDA" ok ya que le agradeci creo que me puedo ir, no se cuando vuelva a publicar, pero les voy a pedir un favor EXTRAÑENME MUCHO HASTA QUE VUELVA, ok, les prometo que si me extrañan mucho publicare el siguiente capitulo la otra semana "sin excusas" 

oki, espero que "AMO A ONE DIRECTION" lo siento, es que estoy tan emocianada que se me escapo, ya se ya se no viene al tema, pero es que los ADORO, ok me calmo un pokis, les decia que espero que les guste el cap y lo hice pensando en todas aquellas personas que me apoyan que me apoyan y que me dan animos dia a dia y siempre logran sacarme una sonrisa.  ok no 

¡¡¡USTEDES SEGURO QUE YA SABEN QUE LO ESCRIBI CUANDO VIAJE AL PLANETA DE ISABELANDIA Y ME DIO LA ENFERMADA ESA ISABELANDITIS, ADEMAS LOS ISABELANDIOS ME TUVIERON QUE CURAR PERO NO PUDIERON Y SE LES PEGO TAMBIEN LA ISABELANDITIS Y LUEGO TUVIMOS QUE IR AL HOSPTAL ISABELANDIO PARA QUE LOS MEDICOS ISABELNDISTAS NOS DIJERAN QUE NO HABIA CURA Y QUE TENDRIAMOS QUE VOLVER A NUESTRAS CASAS EN ISABELANDIA Y SEGUIr HACIENDO ISABELANDIESES!!!

ok mejor me voy ya mute demasiado (aprendi eso de mutar con una chica que muta mucho en ese lugar donde muta la gente, en... youtube si ella escribe noves en video y son SON BUENISIMAS, les dejaria el link pero se me perdio, otro dia se los dejo, ahora estoy de afan) tengo que subir las otras noves y alli mutare un poco mas :P

domingo, 5 de agosto de 2012

cap 2.


-hay mi niña, cuanto lo siento, se que son grandes amigas, ¿Por qué no subes a tu cuarto y yo te llevo algo de comida?
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Dijo mi madre mirándome desde la cocina.
-gracias mama, pero no tengo hambre aun, creo que veré un poco de televisión.
Dije suavemente, mientras me sentaba en uno de los viejos y anticuados muebles.
-esta bien, cuando quieras comer me dices.
Me dijo, mientras volvía a girar hacia la pequeña cocina. Mi madre era muy parecida a mi excepto por su cabello liso y su tez pálida. Era trabajadora y tolerante. En estos momentos las cosas estaban un poco difíciles en casa así que mi madre planchaba ropa para vecinos y amigos, lo se, no era el mejor trabajo del mundo pero con eso habíamos logrado tener al menos comida durante el ultimo mes, ya que mi padre no tenia trabajo, pues hace un tiempo que habían dejado la finca en la que el trabajaba desocupada. El trabajaba como vueltero en fincas, era bueno en su trabajo, y si lo se, tampoco es que fuera el mejor trabajo del mundo pero me sentía orgullosa de mi padre, pues aun sin haber recibido muchos estudios  había logrado salir adelante y sacarnos adelante a mi madre y a mi.
Finalmente encendí la televisión, empezé a cambiar canales pero en aquel lugar no había parabólica, así que los canales eran muy pocos, y yo no era muy amante de la televisión, por lo que nunca encontraba nada bueno para ver, volví a apagar el aparato viejo y golpeado, pero que servía a la perfección, En ese instante se abrió la puerta de la casa.
-hola familia.
Dijo mi padre mientras cerraba la puerta de la casa.
-hola papá.
Le dije suavemente mientras le plantaba un beso en la mejilla a modo de saludo, después este se voltio y saludo a mama, se sentó a mi lado en el sillón y encendió la televisión, a gran diferencia mía a el le encantaba la televisión, así que no tardo en encontrar algo que ver.
-wau, parecemos felices.
Dije mirando la gran sonrisa que se extendía por su rostro y como tenia el semblante iluminado, me miro y su expresión cambio,  ahora parecía un hombre perturbado y dolorido, si, era increíble lo rápido que cambiaba su animo, odiaba cuando hacia un comentario y su humor se opacaba cambiando por completo.
-no todos lo parecemos Roxi…  siento mucho que Camila se valla.
Dijo volviendo a mirar a la pantalla.
-si yo también… espera… ¿tu como lo sabes?
Dije señalándolo con mi dedo índice, como haciendo una acusatoria.
-bueno, pues Camila me llamo esta tarde.
Dijo como si fuera lo más obvio del mundo, cosa que no era así, de hecho era todo lo contrario, era lo más ilógico del mundo, era extraño muy extraño, ella nunca había usado el numero de mi papá, casi que ni hablaba con el, pero claro, para el era obvio.
-a claro, era obvio, como mi mejor amiga te llama todos los días.
Dije sarcásticamente, mientras trataba de entender  por que Camila había llamado a mi papá.
-no es eso Roxi, es solo que… después te digo.
Dijo sonriendo.
-¿por que después? Si yo quiero saber ya.
Dije haciendo pucheros, el sonrió y apago el televisor, mientras se acomodaba como para contarme algo importante.
-bueno, pues hace un rato Camila me llamo, me dijo que se iba a mudar a la capital y que la finca tenia nuevos dueños, que estaban buscando nuevos trabajadores y que había tenido la oportunidad de hablar con ellos y les había hablado de cómo conocía a un señor que estaba buscando trabajo y que tal vez podría ayudarles en la finca, ellos le pidieron que les dijera mas, así que ella les hablo sobre mi y le pidieron que me dijera que fuera a verlos mañana para ver si me contrataban, tenemos que ir todos, ya que quieren ver a toda la familia y ya sabes.
Dijo hablando rápidamente, como quien no quiere la cosa.
-vaya, ¿eso era lo que no me querías contar?
Dije, haciéndome la ofendida. El sonrió malévolamente y empezó a hacerme cosquillas, si… esa era mi tortura personal.
-para, para ya… te perdono, no estoy enojada, solo bromeaba.
Dije entre risas y mas risas, no podía creer que fuera tan fácil convencerme de decir  te perdono, que débil era, tenia que reforzar eso. Pero había funcionado, había dejado de hacerme cosquillas y había vuelto a encender el televisor.
-que bien que ya casi tienes trabajo, seguro que mañana te lo dan, tu eres el mejor trabajador de todo el pueblo.
Dijo mamá, llegando por detrás del mueble.
-eso espero, pero recuerda que tenemos que ir todos y es temprano, para que madrugues Roxi.
Dijo papá, girando su vista hacia mí en la última parte.
-yo siempre me levanto temprano y ya me voy a acostar, tengo sueño.
Dije dándoles un beso a cada uno y levantándome del mueble.
-ok, que duermas bien.
Dijo mi padre, mirando al televisor, vaya que hombre siempre tan despreocupado, podíamos atravesar los peores momentos de nuestras vidas y el siempre sonreía para alegrarnos el día.
-que pases buena noche mi niña.
Dijo mi madre, abrazándome de nuevo. Camine hasta mi habitación y me organice para dormir, cuando me iba a acostar sonó mi celular, lo mire y me di cuenta de que era un mensaje de Camila.
Bueno Roxi, ya me fui
Ahora tienes que vivir sin mí
Vaya que duro, debo fastidiarte la vida horrible
Pero no te preocupes seguiré haciéndolo
Pero desde más lejitos
Espero que le vaya bien a tu papá mañana
Hice lo que pude
Ojala que consiga el trabajo
Aunque no se por que quieren ver a toda la familia
Bueno que pases buena noche
Que duermas bien
Que sobrevivas
Que sueñes con los angelitos
Hay yo si jodo, mejor chao.
Decía el mensaje, esa chica siempre andaba con sus locuras, hablaba hasta por los codos y hasta en los mensajes te contaba todo, al menos ahora parecía alegre según lo que decía el mensaje, me alegraba que empezara una nueva vida seguro que le iba a ir muy bien en la capital y que iba a conseguir muchos amigos, por que claro ella si era sociable, amigable y extrovertida, me haría falta alguien que  me dijera que ponerme, que decir, a quien saludar, pero en fin, no se podía hacer nada y seguiríamos en contacto después de todo, me alegraba tener una amiga como ella seguro que me llamaría todos los días o me mandaría mensajes, eso era bueno.
Apague el celular y me metí en la cama, me arrope con una sabana muy delgada ya que allí siempre hacia calor y la noche se volvía agotadora con una cobija gruesa, empezé a pensar en todo lo que había pasado en el día, en papá, en mamá, en Camila y así pensando en todo aquello me sumí en un sueño profundo y tranquilizante, en el que todo era feliz y todos Vivian felices, comiendo perdices y tocándose las narices.
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ISA-JDPR

viernes, 18 de mayo de 2012

cap 1.


Caminaba silenciosamente por aquella calle, trataba de pasar desapercibida y me funcionaba, llevaba viviendo en aquel pequeño pueblo toda mi vida y nadie en la única calle que solía frecuentar conocía mi nombre, no tenia millones de amigos como solían tener todos los chicos,  no, mis amistades se reducían a una sola persona, Camila, era una gran amiga, era la única con la que solía hablar, la conocí en mi primer día de instituto, nos hicimos grandes amigas, ella era muy distinta a mi en casi todos los sentidos, era una chica extrovertida, pero bastante educada y era la mas conocida en todo el pueblo, su padre era el hermano del alcalde y ella tenia todo lo que una chica podría querer, en el colegio hablábamos mucho, le gustaba alejarse de los grupos de amigos grandes, ya que al igual que yo los consideraba unos superficiales, llegue al colegio y entre en el aula correspondiente, todos los chicos hablaban entusiasmadamente,  no veía la razón de tanto alboroto, Camila estaba sentada en su asiento que era el continuo al mío, me acerque a ella y note en su cara algo de tristeza, me preocupe por que era lo que le pasaba, ya que ella solía estar feliz.
-hola Camila.
La salude alegremente para animarla un poco, pero ella me miro y su cara pareció entristecerse aun mas.
-hola Roxi.
Me dijo suavemente en respuesta a mi saludo.
-¿como te va?
Pregunte, esperando que como todos los días empezara a contarme con lujo de detalles cada momento vivido en el día anterior.
-supongo que bien ¿y tu?
Esto no es normal, me dije a mi misma, donde están sus comentarios y todas esas cosas de las que habla cuando le preguntas algo.
-hay mas o menos.
Dije casi en un susurro.
-¿tu papa ya consiguió trabajo?
Por fin, había entablado una conversación, aunque no se tratara sobre ella si no sobre mi.
-no y ahora es peor, hay que pagar el arriendo el lunes o nos van a sacar a la calle.
-cuanto lo siento, créeme que si pudiera ayudarte lo haría.
-lo se, no te preocupes, seguro que hoy consigue algo.
-eso espero.
-yo también… y que… ¿tu que cuentas?
Pregunte de nuevo, con la esperanza de que me contara cosas de su día.
-a bueno… pues… ya sabes… mi tío termina su mandato como alcalde este año.
Dijo un poco extraña, parecía nerviosa.
-si, eso ya lo sabia.
Le respondí con una medio sonrisa dibujada en mi rostro.
-sabes, se va ir a la capital.
Dijo, en un tono de tristeza.
-que bien, ¿va de visita?
-no, de echo se va ir a vivir allá, ya vendió todas las casas y esas cosas.
Ahora entendía su cara de tristeza, ella quería mucho a su tío.
-a bueno… pues lo vas a extrañar ¿no?
Dije al no encontrar nada más que pudiera decir.
-no lo creo… yo me voy con el.
Dijo cabizbaja, me tomo por sorpresa esa información, claro, como no lo pensé antes, su tío la adora, nunca la dejaría sola.
-¿Qué?
-si bueno… nos vamos a ir toda la familia, ya vendimos las casas y las propiedades.
Dijo con tristeza nuevamente.
-y ¿Cómo es que no me habías dicho eso antes?
Le recrimine.
-me entere ayer.
Se limito a decir.
-pero tu no te puedes ir así ¿Qué hay de las clases?
-he Roxi... hoy es viernes.
-y eso que… hoy se acaban las clases ¿verdad?
Dije cuando caí en cuenta de la fecha, no me había dado cuenta de que el año escolar había acabado, hoy solo entregarían las fichas para matricularse el año entrante y adiós a los días de instituto.
-si.
-te voy a extrañar mucho, tienes que llamarme todos los días.
Le dije suavemente.
-claro que si, para eso existen los móviles ¿no?
Dijo sacando su celular del bolsillo.
-exacto.
Le dije tratando de dibujar una media sonrisa en mi rostro, justo en ese momento sonó la campana que indicaba el inicio de clases, la profesora entro al aula e inicio su clase, así pasaron las horas, hasta que llego el momento del recreo.
-sentémonos por ese lado.
Me dijo Camila mientras señalaba un rincón totalmente vacio.
-claro.
El recreo paso rápidamente, no hablamos en todo el descanso, solo nos comimos nuestros alimentos y volvimos al salón de clase cuando sonó de nuevo la campana.
-bien alumnos, les entregare sus fichas y luego podrán irse a sus respectivos hogares.
Dijo el profesor, cuando ya todos no encontrábamos en orden, llamo a lista y entrego las fichas, luego salimos todos, la mayoría gritaban, por la alegría del termino de clases, pero otros cuantos simplemente salíamos en silencio, ya que para muchos no era tan buena noticia que el año escolar acabara.
-Roxi, cuídate, te extrañare mucho, tratare de llamarte el lunes.
Dijo Camila tristemente.
-claro Cami, cuídate tu también.
-bien, adiós Roxi.
-adiós Cami, vuelve cuando quieras, te recibiré en mi casa si vienes de visita.
-gracias.
Nos dimos un abrazo y cada una empezó su camino, en cuanto entre a casa, dije.
-hola mamá.
-hola ¿Cómo te fue?
-mas o menos, me entregaron el ficho de matricula, ya Salí a vacaciones y Camila se va ir a vivir a la capital.
-hay mi niña, cuanto lo siento, se que son grandes amigas, ¿Por qué no subes a tu cuarto Y yo te llevo algo de comida?