viernes, 18 de mayo de 2012

cap 1.


Caminaba silenciosamente por aquella calle, trataba de pasar desapercibida y me funcionaba, llevaba viviendo en aquel pequeño pueblo toda mi vida y nadie en la única calle que solía frecuentar conocía mi nombre, no tenia millones de amigos como solían tener todos los chicos,  no, mis amistades se reducían a una sola persona, Camila, era una gran amiga, era la única con la que solía hablar, la conocí en mi primer día de instituto, nos hicimos grandes amigas, ella era muy distinta a mi en casi todos los sentidos, era una chica extrovertida, pero bastante educada y era la mas conocida en todo el pueblo, su padre era el hermano del alcalde y ella tenia todo lo que una chica podría querer, en el colegio hablábamos mucho, le gustaba alejarse de los grupos de amigos grandes, ya que al igual que yo los consideraba unos superficiales, llegue al colegio y entre en el aula correspondiente, todos los chicos hablaban entusiasmadamente,  no veía la razón de tanto alboroto, Camila estaba sentada en su asiento que era el continuo al mío, me acerque a ella y note en su cara algo de tristeza, me preocupe por que era lo que le pasaba, ya que ella solía estar feliz.
-hola Camila.
La salude alegremente para animarla un poco, pero ella me miro y su cara pareció entristecerse aun mas.
-hola Roxi.
Me dijo suavemente en respuesta a mi saludo.
-¿como te va?
Pregunte, esperando que como todos los días empezara a contarme con lujo de detalles cada momento vivido en el día anterior.
-supongo que bien ¿y tu?
Esto no es normal, me dije a mi misma, donde están sus comentarios y todas esas cosas de las que habla cuando le preguntas algo.
-hay mas o menos.
Dije casi en un susurro.
-¿tu papa ya consiguió trabajo?
Por fin, había entablado una conversación, aunque no se tratara sobre ella si no sobre mi.
-no y ahora es peor, hay que pagar el arriendo el lunes o nos van a sacar a la calle.
-cuanto lo siento, créeme que si pudiera ayudarte lo haría.
-lo se, no te preocupes, seguro que hoy consigue algo.
-eso espero.
-yo también… y que… ¿tu que cuentas?
Pregunte de nuevo, con la esperanza de que me contara cosas de su día.
-a bueno… pues… ya sabes… mi tío termina su mandato como alcalde este año.
Dijo un poco extraña, parecía nerviosa.
-si, eso ya lo sabia.
Le respondí con una medio sonrisa dibujada en mi rostro.
-sabes, se va ir a la capital.
Dijo, en un tono de tristeza.
-que bien, ¿va de visita?
-no, de echo se va ir a vivir allá, ya vendió todas las casas y esas cosas.
Ahora entendía su cara de tristeza, ella quería mucho a su tío.
-a bueno… pues lo vas a extrañar ¿no?
Dije al no encontrar nada más que pudiera decir.
-no lo creo… yo me voy con el.
Dijo cabizbaja, me tomo por sorpresa esa información, claro, como no lo pensé antes, su tío la adora, nunca la dejaría sola.
-¿Qué?
-si bueno… nos vamos a ir toda la familia, ya vendimos las casas y las propiedades.
Dijo con tristeza nuevamente.
-y ¿Cómo es que no me habías dicho eso antes?
Le recrimine.
-me entere ayer.
Se limito a decir.
-pero tu no te puedes ir así ¿Qué hay de las clases?
-he Roxi... hoy es viernes.
-y eso que… hoy se acaban las clases ¿verdad?
Dije cuando caí en cuenta de la fecha, no me había dado cuenta de que el año escolar había acabado, hoy solo entregarían las fichas para matricularse el año entrante y adiós a los días de instituto.
-si.
-te voy a extrañar mucho, tienes que llamarme todos los días.
Le dije suavemente.
-claro que si, para eso existen los móviles ¿no?
Dijo sacando su celular del bolsillo.
-exacto.
Le dije tratando de dibujar una media sonrisa en mi rostro, justo en ese momento sonó la campana que indicaba el inicio de clases, la profesora entro al aula e inicio su clase, así pasaron las horas, hasta que llego el momento del recreo.
-sentémonos por ese lado.
Me dijo Camila mientras señalaba un rincón totalmente vacio.
-claro.
El recreo paso rápidamente, no hablamos en todo el descanso, solo nos comimos nuestros alimentos y volvimos al salón de clase cuando sonó de nuevo la campana.
-bien alumnos, les entregare sus fichas y luego podrán irse a sus respectivos hogares.
Dijo el profesor, cuando ya todos no encontrábamos en orden, llamo a lista y entrego las fichas, luego salimos todos, la mayoría gritaban, por la alegría del termino de clases, pero otros cuantos simplemente salíamos en silencio, ya que para muchos no era tan buena noticia que el año escolar acabara.
-Roxi, cuídate, te extrañare mucho, tratare de llamarte el lunes.
Dijo Camila tristemente.
-claro Cami, cuídate tu también.
-bien, adiós Roxi.
-adiós Cami, vuelve cuando quieras, te recibiré en mi casa si vienes de visita.
-gracias.
Nos dimos un abrazo y cada una empezó su camino, en cuanto entre a casa, dije.
-hola mamá.
-hola ¿Cómo te fue?
-mas o menos, me entregaron el ficho de matricula, ya Salí a vacaciones y Camila se va ir a vivir a la capital.
-hay mi niña, cuanto lo siento, se que son grandes amigas, ¿Por qué no subes a tu cuarto Y yo te llevo algo de comida?